La elección de las herramientas y la definición de los procedimientos adecuados según las necesidades son factores que condicionan la construcción durable y el mantenimiento de una base terminológica.

La base terminológica multilingüe puede ser construida a partir de una terminología fuente monolingüe, definiendo las equivalencias en el idioma objetivo, o a partir de contenidos multilingües mediante el uso de herramientas de extracción y alineación.

Un proyecto de terminología implica la definición de los campos semánticos (especialización, nombres propios, SEO, navegación) y su estructura de datos, así como la fijación de sus prioridades respectivas.
En lo que respecta a la organización, las personas encargadas de aprobar le vocabulario deben ser identificadas, tanto en la sede como en los mercados locales.